Seminario Nuevo Edificio: 1922, el año de la vanguardia

Este año el Seminario del Nuevo Edificio centrará sus temáticas en "1922, el año de la vanguardia". Las exposiciones se realizarán todos los últimos martes del mes, de 13:15 a 14:30 horas, en la sala Manuel Rojas, ubicada en el edificio de Investigación y Posgrado Letras UC, campus San Joaquín (Av. Vicuña Mackenna 4860, Macul, metro Línea 5, estación San Joaquín).

 

Martes 19 de abril

“Escenas del poema en prosa en Chile (1888-1922)”

Patricio Lizama (Decano Letras UC)

 

Martes 31 de mayo

El cuarto de Jacob de Virginia Woolf”

María José Navia (profesora Letras UC y escritora)

 

Martes 28 de junio

“La marcha sobre Roma”

Claudio Rolle (Director Instituto de Historia UC)

 

Martes 30 de agosto

“Prosa de vanguardia después del 22 en Brasil”

Jorge Manzi Cembrano (Postdoctorando U. de Chile)

 

Nota de Patricio Lizama sobre Seminario Nuevo Edificio:


La profesora Macarena Areco de la Facultad de Letras y el profesor Claudio Rolle del Instituto de Historia, organizan desde 1919 el “Seminario del Nuevo Edificio” que este año está dedicado a “1922, el año de la vanguardia”, pues el objeto es celebrar los cien años de la publicación de obras esenciales de la literatura occidental. Entre estas, destacan Ulises de Joyce, La tierra baldía de Eliot, Los gemidos de De Rokha, Desolación de Mistral, Veinte poemas para ser leídos en un tranvía de Girondo y Trilce de Vallejo.
La relevancia de esta reflexión interdisciplinaria en torno a 1922, se puede entender en varios planos. Se trata de visitar una época, la “vanguardia histórica”, compuesta por tendencias artísticas que tuvieron su auge entre 1900 y 1930 y que al rechazar los poderes y valores dominantes de occidente, se abren a fundamentos provenientes de otras culturas alejadas de la Grecia clásica y del Renacimiento.
El carácter internacional de la vanguardia implica distinguir la trama de los vínculos y mediaciones entre modernidad central y periférica, otro centro de interés del seminario. Si bien las obras aparecidas en 1922 refractan las expresiones del mundo moderno -la ciudad, la guerra, la revolución social, la máquina- y la angustia del sujeto en un mundo desencantado, no existe una única vivencia prototípica de la modernidad. Cada creador gesta una singular sensibilidad “hacia lo nuevo”.
Las variadas percepciones del sujeto y los cambios en los modos de representación, es otro núcleo significativo del seminario. El artista en la metrópoli o en la ciudad, en la aldea o en el campo, se interesa por explorar territorios desconocidos en busca de sentido -el inconsciente, las civilizaciones preclásicas y prehispánicas- , revela la realidad con un nuevo lenguaje que rechaza la visión perspectivista, la mimesis realista y la estética armónica y apela, no pocas veces, a la irreverencia y al humor, a la parodia y a la sátira. La imagen de mundo se plasma en la discontinuidad y la fragmentación, la multiplicidad y el automatismo de la asociación de ideas de permiten desautomatizar las percepciones anquilosadas.
La radicalidad de las propuestas para dar cuenta de una nueva época y de una civilización en crisis, de la ausencia de un ritmo cósmico o espiritual y la presencia continua del azar, junto a la continua experimentación en las nuevas maneras de decir, tienen variado impacto en el campo cultural, nuevo eje de reflexión del seminario. Estas obras inclasificables que rechazan la tradición y la acogen para resignificarla, que desdibujan los géneros literarios y que postulan la irrupción del poeta en los dominios de la prosa, son modificaciones que permanecen en el tiempo y son valoradas por las nuevas vanguardias. Cada uno de estos artistas que publicaron en 1922 trascienden y son “escritores faros” pues se elevan sobre el resto, iluminan su época y abren caminos de futuro.
La novedad tiene otra consecuencia ya que en muchos casos la crítica, al no contar con esquemas interpretativos capaces de reconocer el aporte de lo emergente, condena a estas obras al olvido y al silencio. En otras ocasiones, es la sociedad, a través de sus aparatos de poder, la que censura y prohíbe la circulación de estos textos al considerarlos inmorales y peligrosos para la convivencia social.
Estas problemáticas, entre otras, son las abordadas en “1922, el año de la vanguardia”, seminario que retorna a la presencialidad y que contará, como en las tres versiones anteriores, con ponencias de investigadores nacionales y extranjeros de distintas disciplinas.

Patricio Lizama A

SEMINARIONUEVOEDIFICIO PRIMER SEMESTRE